De qué va esto

cuentos de pájaros


lunes, 24 de octubre de 2016

Big Year 2016 - Salida pelágica


Hay que estar muy enfermo para que, sabiendo que lo vas a pasar mal, apuntarte a una excursión de sinuosa finalidad. Y encima que te cueste el dinero. Pero como lo estoy, no he tenido otra que armarme de valor y con la irracionalidad como argumento, me he cargado de biodraminas bajo toda suerte de formatos -en pastillas con cafeína, pastillas sin cafeína y chicles- para fijar el destino en el puerto de Gijón.

El objetivo era navegar 20 millas hasta el límite de la plataforma continental, al menos eso creo. No llegué. Las promesas del capitán sirvieron de poco y los ánimos de la tripulación menos. En un catamarán como éste no se marea nadie, me dijeron. Pero he tenido que ser yo el que ninguneara la máxima del infernal artefacto.

Antes de descender al país de las maravillas tuve la ocasión de observar varias pardelas, sombrías y capirotadas, y algunos págalos, grandes y pomarinos. Maravilloso. A pesar de todo mis expectativas quedaron una vez más solo en eso, nada de paíños ni de pardelas pichonetas o gaviotas infrecuentes para mí. Ahora estoy al fin en condiciones de afirmar que o las veo desde tierra firme o se acabó mi sueño.

Pero sí, puedo contarlo y dado que las agujetas abdominales han desaparecido puedo manifestar que la experiencia ha sido… exactamente eso.


Aguja colipinta
 
Gaviota reidora
 
Graja en León
 
Gaviotas patiamarillas
 
Págalo grande junto a gaviotas patiamarillas
 
Pardela sombría
 
Gaviotas patiamarillas


















viernes, 7 de octubre de 2016

Moritos en Córdoba

Tarde de lectura. Sí, al fin encuentro uno de esos momentos con uno mismo donde la diversión está asegurada. Esta vez, para variar, me dispongo a devorarme literatura de cierta densidad, Democracia radical, de Ángel Calle. Aún no sé si estoy preparado para ello. El tercer volumen integral del excelente comics The Boys se asoma a diario desde mi particular mesilla de noche. Dudo.

Resuelvo hincarle el diente. Y empiezo por el capítulo de Carlos Taibo, autor nada ajeno a mi biblioteca. Me cuesta. La lectura no consigue atraparme y me distraigo. Miro el paisaje, los Sotos de la Albolafia con la mezquita al fondo, imagen de mi infancia. Cambio de capítulo, pero no hay manera.

Levanto la vista. Los ojos tienen que descansar y la mente… la mente está en otras cosas. Tres moritos pasan sobre mi campo visual, acaparando toda mi atención. No hay mejor forma de desconectar. Añoro mis prismáticos, ahora aburridos en el cajón. 

Consigo seguirlos un buen rato hasta que desaparecen por donde tienen que desaparecer. Río arriba, allá donde se encuentra la pajarera urbana de garcillas, garcetas, grajillas, garzas, estorninos, martinetes, y ahora, al fin, moritos. Bienvenidos a Córdoba.

Foto de mi amigo Juan Aragonés, tomada furtivamente de su muy recomendable blog: lazumaya.blogspot.com
 

miércoles, 5 de octubre de 2016

Big Year 2106 - Correlimos pectoral

Un buen amigo dio el aviso. Como le prometí guardar su anónima identidad, no daré su nombre y en lo sucesivo será conocido como el señor Equis.

Anda ya, señor Equis, tú estás chalao.

A los cinco minutos nos restregó una fotografía que resolvía cualquier tipo de incertidumbre.

A los cinco minutos de los cinco minutos empezamos a montar el dispositivo de emergencias.

A la mañana siguiente, muy temprano, estábamos ya buscando al susodicho.

A los 20 minutos de búsqueda dimos con él.

Los camarógrafos de imagen fija y de video lo fusilaron a placer. Un servidor sólo obtuvo un testimonio de cierta dignidad, éste que presento aquí. Con eso y con la impresión en mis retinas es más que suficiente.

Otro bimbo. Vaya (gran) año.



Obsérvese en la siguiente fotografía tomada de internet (autor: Alan Murphy; gracias Alan) el por qué de la pectoralidad.



domingo, 2 de octubre de 2016

Por la ZEPA Campiñas de Sevilla

Qué mejor manera de celebrar el Día Mundial de las Aves que pajareando. Y qué mejor sitio que la ZEPA Campiñas de Sevilla. Recuerdo la primera vez que visité el espacio; me llevé una grata sorpresa en número y calidad de las especies observadas. Era invierno y todas las lagunas estaban a rebosar. Había leído sobre ellas pero, a pesar de la cercanía, los designios inexcrutables de uno mismo no me habían llevado a caminar hacia allí.

De eso hace ya tiempo y la visita de hoy en absoluto se parece a la de aquel día. Mucho calor, nada de viento y, lo que es peor, sin agua. Tan sólo se salva la laguna del Gobierno por estar alimentada artificialmente de la depuradora de Lantejuela.

A diferencia de la campiña cordobesa, aquélla tiene mucha mayor diversidad de aves. También es bastante más diversificada en el hábitat, pues junto a la dominancia de tierra calma y olivares, quedan linderos, arroyos con alguna vegetación, algunas encinas aisladas, minúsculas manchas de vegetación natural y un rosario de lagunas muy interesante. Ese es su secreto, y por eso nunca suele fallar.

Hoy el espectáculo lo han dado los paseriformes de paso, tarabillas norteñas, collalbas grises, mosquiteros musicales y bisbitas campestres, pájaros inadvertidos para el común de los mortales. Y junto a ellos los omnipresentes ratoneros comunes, cuervos y perdices, aquí muy abundantes.

Una de las aves más bellas, interesantes y cada vez más escasas, el mochuelo

Tarabilla norteña

Un rezagado joven de alcaudón común